Diarios
Angola






Antes de que el sol se levante ya están ellas en pie, preparando el fuego para el desayuno. Limpian la casa y llevan en sus espaldas sus hijos y, si hace falta, sus nietos. Van al mercado a vender lo poco que tienen, y a las cinco de la tarde se reúnen en la Parroquia junto con las demás.




Casas abandonadas cosidas a balazos y tanques que recuerdan muertes, son frecuentes. Ya forman parte del paisaje y nos hablan de hasta donde la estupidez humana puede llegar.



Al ser descubierto comiendose mis globulos rojos y blanqueando mi sangre, se revuelve en mi interior y me causa grandes dolores.

Fue durante la cena de ese dia que surgieron, timidamente, las habituales preguntas. Es sorprendente ver como los adultos hacen las mismas preguntas que los mas pequenhos, solo que tardan unas cuantas horas mas en hacerlas



Caminos arruinados por los coches, y mucho polvo, que anuncia el fin de la estacion seca y la llegada de las lluvias.














